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Paciente Sometida a Trasplante de Riñón y con Infecciones Recurrentes Recibe Ayuda Viral

 

By Yadira Galindo   |   December 01, 2020

Maria Madrigal nació con enfermedad renal poliquística, aunque no supo que tenía este trastorno hereditario hasta la edad adulta, cuando los quistes que crecían en su cuerpo hicieron que sus órganos comenzaran a fallar. Al principio, la diálisis la ayudó, pero con el tiempo Madrigal acabaría necesitando un trasplante de riñón, el cual recibió en 2017.

Antes de su trasplante, las infecciones recurrentes eran comunes. Después del trasplante reaparecieron con mas ferocidad. El patógeno invasor, una cepa de Escherichia coli, era multirresistente. Logró repeler los tratamientos, incluso uno con los antibióticos más potentes disponibles.

"Mi salud empeoraba. Entre más antibióticos mas empeoraba. Yo sentí que ya me estaba yendo", dijo Maria.

"Conocí a (Maria) en noviembre de 2018, cuando la ingresaron por una sepsis y luego varias veces por infección recurrente", dijo Saima Aslam, MBBS, directora del servicio de trasplante de órganos sólidos para enfermedades infecciosas en UC San Diego Health y profesora titular de medicina en UC San Diego School of Medicine.

"El pronóstico en términos de mortalidad es difícil de evaluar, pero tuvo varios ingresos por el mismo problema y se le habían administrado antibióticos intravenosos casi de forma continua, por lo que ciertamente su calidad de vida era muy mala y, con el tiempo, se iba quedando sin opciones de tratamiento, aumentando el riesgo de muerte por la infección multirresistente".

bacteriófagos

Micrografía de barrido coloreada de una célula atacada por bacteriófagos.

En enero de 2020, Aslam pensó en la terapia con bacteriófagos. Los bacteriófagos son virus que atacan y matan específicamente a las bacterias. Ella propuso tratar las infecciones rebeldes y potencialmente mortales de Madrigal con bacteriófagos, un tratamiento emergente que los investigadores y médicos de UC San Diego estan desarrollando con notable éxito.

De hecho, el centro de aplicaciones y terapéutica innovadoras de bacteriófagos (IPATH), el primer centro dedicado a la terapia con bacteriófagos en Norteamérica tiene su sede en UC San Diego.

"El centro surgió, en parte, tras una experiencia desesperada a vida o muerte que involucró a mi esposo", comenta la Steffanie Strathdee, PhD, epidemióloga de enfermedades infecciosas, profesora en el departamento de medicina de UC San Diego School of Medicine y codirectora de IPATH.

"Estaba al borde de la muerte debido a una infección bacteriana sistémica que había resistido a todos los demás tratamientos. Una terapia de bacteriófagos experimental y aprobada por la FDA por mera compasión terminó salvándole la vida. IPATH trabaja en el desarrollo y materialización del potencial terapéutico de los bacteriófagos con otros pacientes cuando los enfoques más tradicionales no funcionan".

Cada tipo de bacteria que existe en la Tierra tiene un bacteriófago asociado a ella. Como otros virus, los bacteriófagos no logran replicarse por sí solos, sino que dirigen la maquinaria reproductiva de las bacterias. Lo hacen adhiriéndose a una bacteria e insertando su material genético, iniciando un proceso de replicación que finalmente parte la bacteria, derramando nuevas partículas virales en busca de nuevos objetivos.

En el caso de Madrigal, la idea era encontrar la combinación correcta de bacteriófagos para tratar su infección bacteriana específica.

El potencial terapéutico de los bacteriófagos no es nuevo. Se exploraron como un posible tratamiento médico en la década de los 20 y los 30, pero acabaron abandonándose tras la llegada de los antibióticos. El creciente problema mundial de la resistencia bacteriana a los antibióticos ha impulsado su resurgimiento.

En 2016, un equipo de médicos y científicos de UC San Diego Health administró un tratamiento experimental con bacteriófagos intravenosos para salvar la vida del marido de Strathdee, el profesor de UC San Diego, Tom Patterson, quien se había infectado con una cepa multirresistente de Acinetobacter baumannii, una bacteria oportunista y a menudo mortal. El tratamiento funcionó y Patterson se recuperó.

A partir del caso de Patterson, los investigadores del IPATH, en colaboración con los médicos de UC San Diego Health, han utilizado la terapia con bacteriófagos para tratar numerosos casos de infecciones por resistencia a los antibióticos, incluidos pacientes que habían recibido trasplantes de órganos, con fibrosis quística o que llevaban dispositivos médicos implantados.

En un artículo publicado el 27 de agosto de 2020 en la revista Open Forum Infectious Diseases, Aslam, Strathdee y sus colegas describen los primeros 10 casos consecutivos de terapia intravenosa con bacteriófagos. En siete de los diez casos, los pacientes tuvieron resultados exitosos.

El de Madrigal es el caso número 11.

Durante seis semanas, recibió dos infusiones diarias de un cóctel de bacteriófagos desarrollado en la Baylor College of Medicine en Houston. Su recuento sanguíneo y sus funciones hepática y renal fue monitoreado regularmente, y siguió recibiendo un antibiótico intravenoso.

Una semana después del tratamiento, Madrigal comenzó a observar una mejoría en su salud. Recuperó su apetito. Caminaba más rápido. "Sentía más ganas de salir, de hacer cosas".

La terapia con bacteriófagos de Madrigal terminó en agosto y los hemocultivos no mostraron presencia de E. coli. También dejó de tomar antibióticos. Un par de episodios de fiebre y un aumento de los marcadores inflamatorios han llevado a los médicos a reanudar su régimen de antibióticos (Aslam está tratando de localizar la fuente de la fiebre), pero sus análisis de sangre siguen dando negativo en la bacteria.

Desde el punto de vista de Madrigal, la terapia con bacteriófagos fue un salvavidas inesperado: “Lo vi como una alternativa, dije, ‘No voy a perder nada si lo intento. Al contrario, puedo ganar’. Lo hice con toda la fe del mundo.

“Sentía un futuro incierto. Realmente las diálisis también, cuando uno se somete a diálisis, siempre hay contratiempos, hay complicaciones. Ha sido todo un proceso para llegar hasta aquí. Pasé por muchas cosas, la extirpación de ambos riñones. Siempre he sido muy optimista, muy confiada en mí misma y muy confiada en el equipo que me respalda. Todo eso ha ayudado a que yo esté hoy aquí bien”.

Aslam dijo que el interés en el uso de bacteriófagos para tratar organismos resistentes a varios fármacos está aumentando. Se han abierto centros de tratamientos con bacteriófagos en otros lugares. Desde la apertura de IPATH en junio de 2018 hasta abril de 2020, los médicos y científicos del centro han recibido 785 solicitudes de terapia con bacteriófagos de otros médicos, pacientes y sus familiares. De estas solicitudes evaluadas, se recomendó la terapia con bacteriófagos en 119 casos, y los profesores del IPATH ayudaron a conectar a los médicos tratantes con laboratorios de bacteriófagos, planes de terapia y la logística. IPATH también está recaudando fondos para crear una biblioteca de bacteriófagos cuidadosamente caracterizados que se puedan usar para tratar a los pacientes más rápido.

Pero Aslam advierte que aún es pronto. "Se están planificando ensayos clínicos para evaluar realmente la eficacia de una manera científica", dijo.

María Madrigal nació con una enfermedad renal poliquística que finalmente requirió la extracción de ambos órganos y un trasplante de riñón. Pero antes y después del trasplante, estuvo plagada de una infección bacteriana recurrente que es multirresistente a los antibióticos. Con la ayuda de Saima Aslam, MD, y colegas de UC San Diego Health, Madrigal se sometió a una terapia de fagos, que implica el tratamiento de infecciones problemáticas con bacteriófagos, virus que se dirigen específicamente a diferentes bacterias.

Ensayo clínico planeado

IPATH se está preparando para lanzar el primer ensayo clínico financiado por National Institutes of Health para la terapia con bacteriófagos bajo los auspicios del Antibiotic Resistance Leadership Group.

El tratamiento piloto de dosis única se centrará en pacientes con fibrosis quística que estén excretando Pseudomonas aeruginosa, una bacteria fácilmente transmisible que puede provocar infecciones en la sangre, los pulmones y otras partes del cuerpo y que a menudo se vuelve multirresistente.

El coinvestigador principal del ensayo clínico es Robert Schooley, MD, profesor de medicina y codirector de IPATH. Habrá varias instalaciones para las pruebas. UC San Diego y UC San Francisco serán las primeras.

IPATH ha recibido financiación de la Cystic Fibrosis Foundation para desarrollar un registro de pacientes con fibrosis quística con Burkholderia (un género de bacterias patógenas) y desarrollar una biblioteca de bacteriófagos que se pudiera utilizar en un ensayo clínico en el futuro (Aslam será la investigadora principal). También se ha unido a la causa Emily's Entourage, con el objetivo de desarrollar una biblioteca de bacteriófagos de Staphylococcus aureus (David Pride, MD, PhD, será el investigador principal).


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